Creo que fue evidente que hoy estaba de muy buen humor porque la vería por fin. La lluvia fue sorpresiva pero no inclemente (por fortuna). Encontramos una sorpresa al llegar a la Cineteca y nos quería contar el final de la película.
La compañía fue realmente buena. Con todo y los esporádicos y chispeantes ruidos de los refrescos de lata, la sala estuvo bien. No puedo decir cual de los tres es mi favorito; Jack, Francis o Peter. La historia toca fibras sensibles en más de una ocasión pero también me hizo reír muy estúpidamente algunos minutos, incluso ahora que estoy escribiendo esto y recuerdo una escena en especial. La película es, como es costumbre en Wes Anderson y según como lo veo yo, un regalo para la vista, creo que la música es muuuy buena pero lo más grato es el aspecto visual.
Como dije antes, sólo estuve esperando esto todo el año, ahora puedo morir7dormir tranquila.
Al final hubo tacos.

